La Ofrenda
La Ofrenda
Ofrenda tus pasos con belleza
Vrindavan
Es una energía contagiosa que te pone a danzar en una suerte de éxtasis de gratitud ante el encuentro con la divinidad. Haribol. Hermoso en verdad, una sensación liberadora y reconfortante. Un recordatorio de lo sencillo que puede ser, solo tienes que agradecer, danzar y celebrar la vida.
Así que, en esa borrachera de amor y gratitud, quise hacerle una ofrenda a Radharani, como manifestación del aspecto femenino de la existencia: belleza, luz, creación, armonía, sutileza. Me fui a comprar la mejor guirnalda hecha con pétalos frescos de rosas rojas. Me puse ropa limpia y perfumada con aceite de sándalo. El corazón contento, lleno de eso que llaman regocijo. ¡Qué alegría!
El templo de Radha quedaba en las afueras de la ciudad, en uno de los bosquecillos de Tulsi. Los bosquecillos tienen forma de laberinto y están custodiados por monos. Cuentan las historias que los monos solo se alejan del lugar a la hora del crepúsculo, para que Radha y Krishna se puedan encontrar.
Tomé un Tuk Tuk para llegar. Llevaba en mi regazo muy contenta y orgullosa, la guirnalda de pétalos perfumados de rosas rojas, había que llegar antes del atardecer.
El templo quedaba en una zona rural, cercano a una de las riveras del rio Yamuna. No era "grandioso" como me lo esperaba. El laberinto era pequeño, hecho de túneles enrejados para proteger a los visitantes de los monos. Los monos en India tienen la fama de ser ladrones, si te descuidas.
Pero no dejé que nada de eso me robara mi entusiasmo. Entré al laberinto y caminé hasta llegar al altar para hacer mi ofrenda. El altar era pequeñito, sencillo, algunas velas y varitas de incienso encendidas. Un espacio íntimo, de una persona a la vez. Me quité los zapatos, me puse de rodillas, hice una reverencia y al momento de ofrendar la guirnalda, la persona que atiende y cuida el altar, me dice: "Madame Madame, 100 dólar". ¿Qué?
Por recibir la ofrenda y levantar un rezo para la bendición de mi familia me quería cobrar 100 dólares, no me lo podía creer. Me sentí engañada. Le dije que yo solo quería dejar en el altar una ofrenda para Radharani y que yo solita podía levantar un rezo para la bendición de mi familia, y él solo decía "Madame Madame, 100 dólar". No me lo podía creer.
Tomé mi guirnalda de pétalos frescos y perfumados de rosas rojas de vuelta. Me puse los zapatos y salí del lugar tan pronto como pude. ¡Qué desilusión!
Ya fuera del templo, no sabía cómo regresar al hotel. Me puse a caminar, enojada como estaba, con mi guirnalda en las manos cuando de pronto siento un golpe seco y pesado en el hombro izquierdo... Un mono brincó desde la ventana de una casa y se llevó mi guirnalda de rosas rojas... Por un segundo no entendí nada, se detuvo el tiempo, se detuvo la mente... De pronto... De pronto una lluvia de pétalos frescos y perfumados de rosas rojas llenó el cielo y el viento, cayendo sobre mi rostro, sobre mis brazos, en la calle, en el bosquecillo... El mono rompió la guirnalda y esparció los pétalos llenando el espacio. ¡Cuanta belleza en ese instante! Radharani recibió mi ofrenda.
Todavía me emociona contar esta historia.
La ofrenda es la vida misma.
Namaste
...”una lluvia de pétalos frescos y perfumados de rosas rojas llenó el cielo y el viento, cayendo sobre mi rostro, sobre mis brazos, en la calle, en el bosquecillo... El mono rompió la guirnalda y la esparció llenando el espacio!!! Cuanta belleza en ese instante!!! Radharani recibió mi ofrenda.”
ResponderEliminarQue belleza este relato,
Leerte fue casi sentir que el viaje lo hice yo también ! Gracias
Bonita experiencia para descubrir que para orar nada más necesitamos estar con nosotros y mismos conectarnos internamente sin necesidad del espacio físico, que sublime Tita!!!
ResponderEliminarQue bonito Tita , me emocino leer tu experiencia.
ResponderEliminarJejeje! Qué belleza narrativa! India, sus enigmas y sus cosas locas. Qué bonito, leerte, Tita. Creo que me emocioné igual que tú cuando el mono recibió la ofrenda en nombre de Radharani! Gracias por compartir! ❤️🙏✨ el recordatorio que me llevo: La intención cuando es clara y sincera, no sabemos cómo se manifestará pero lo hará. Haribol!
ResponderEliminarSiempre serás mi favorita!
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